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John_2

Juan 3

3.1-21 Jesús y Nicodemo

1 Nicodemo era un líder religioso importante de Israel.

2 Una noche Nicodemo

  • fue donde Jesús y
  • dijo a Jesús:

Maestro, una persona por sí misma no puede hacer milagros.

Dios debe estar con esa persona para hacer milagros.

Tú haces milagros maravillosos.

Por eso, nosotros sabemos que Dios

  • está contigo y
  • te envió para enseñarnos.

3 Jesús dijo:

¡Atención, yo digo algo importante!

¿Tú quieres ir al cielo y entender el gobierno de Dios?

Entonces, tú debes nacer otra vez.

4 Nicodemo dijo:

Yo no entiendo.

Una persona no puede nacer 2 veces.

Yo ya soy un adulto, no un bebé.

Yo no puedo entrar al cuerpo de mi madre y nacer otra vez.

Esto es imposible.

5 Jesús dijo a Nicodemo:

¡Atención, yo digo algo importante!

¿Tú quieres ir al cielo donde Dios gobierna?

Entonces, tú debes

  • nacer naturalmente y
  • nacer espiritualmente.

6 Yo tengo un ejemplo:

¿Quién da vida a un bebé?

Sus padres humanos.

¿Quién da vida espiritual a una persona?

Su padre espiritual, el Espíritu de Dios.

7 Yo digo:

“Tú debes nacer otra vez”.

Estas palabras no deben ser una sorpresa para ti.

8 Tú puedes escuchar el viento.

Pero tú no sabes de dónde viene el viento, ni a dónde va el viento.

Es igual con el Espíritu Santo.

Tú puedes ver cómo el Espíritu Santo cambia a una persona.

Pero es difícil entender cómo una persona nace otra vez.

9 Nicodemo dijo:

Yo no entiendo.

10 Jesús dijo:

Tú enseñas a las personas de Israel.

Pero, ¿tú no entiendes mis palabras?

11 ¡Atención, yo digo algo importante!

Antes, yo estaba en el cielo.

Allí yo vi y entendí las cosas espirituales.

Yo sé y digo estas mismas cosas a ustedes.

Pero ustedes no creen mis palabras.

12 Yo hablé de cosas normales de este mundo.

Este tema es fácil de entender.

Pero ustedes no creen mis palabras.

Tal vez, un día yo hable de cosas del cielo.

Este tema es difícil de entender.

Es claro: Ustedes no creerían mis palabras.

13 Sólo una persona ya subió y bajó del cielo.

Esa persona soy yo, el Hijo del Hombre.

3.14-21 Dios quiere salvar a todas las personas

(Jesús continúa hablando)

14-15 Hace muchos años las personas de Israel morían en el desierto.

Por eso, Moisés levantó una serpiente de metal en un palo.

Todas las personas que miraban a la serpiente eran sanadas.

¿Recuerdas esta historia?

Yo soy como esa serpiente de metal.

Yo también seré levantado (en una cruz).

Así todas las personas podrán

  • verme a mí,
  • creer en mí y
  • vivir para siempre.

16 Dios amó muchísimo a todas las personas del mundo.

Por eso, Dios me envió al mundo para salvar a todas las personas.

Yo soy el único Hijo de Dios.

La persona que cree en mí vivirá para siempre (en el cielo).

La persona que no cree en mí morirá para siempre (en el infierno).

17 Dios no me envió para castigar ni juzgar a las personas.

Por el contrario, Dios me envió para salvar a todas las personas.

3.18-21 Amar u odiar la luz

18-21 Hay 2 grupos de personas.

Grupo 1

Las personas del Grupo 1

  • creen en mí,
  • hacen lo correcto y
  • van a la Luz (Yo, Jesús, quien vine al mundo).

La Luz mostrará que estas personas obedecen a Dios.

Dios no juzgará a estas personas.

Grupo 2

Las personas del Grupo 2

  • no creen en mí,
  • hacen malas acciones,
  • odian la Luz (Yo, Jesús) y
  • tienen miedo de ir a la Luz.

¿Por qué estas personas tienen miedo de ir a la Luz?

Porque la Luz muestra que estas personas no obedecen a Dios.

Pero Dios ya juzgó a estas personas.

¿Por qué?

Porque las personas del grupo 2

  • no creen en mí (el único Hijo de Dios),
  • hacen malas acciones,
  • odian la Luz y
  • aman la oscuridad del pecado.

3.22-30 Jesús y Juan el Bautista

22 Después de esas palabras, Jesús y los discípulos

  • fueron a la región de Judea y
  • bautizaron a las personas.

23 Juan también bautizaba a las personas.

Juan estaba en el pueblo de Enón cerca del pueblo de Salim.

En ese pueblo había mucha agua.

Por eso las personas iban allí para ser bautizadas.

24 (Un tiempo después el rey pondría a Juan en la cárcel).

25 Algunos de los discípulos de Juan discutían con un judío.

¿De qué tema?

De algunas reglas religiosas para lavarse las manos y el cuerpo.

26 Los discípulos de Juan dijeron a Juan:

¿Maestro, recuerdas que tú bautizaste a Jesús?

Después, tú nos dijiste a nosotros:

“Jesús es el Cordero de Dios, el Hijo de Dios”.

Pero ahora, Jesús bautiza a todas las personas.

Todas las personas siguen a Jesús.

27 Juan el Bautista dijo:

¿Por qué muchas personas siguen a Jesús?

Porque Dios dio esas personas a Jesús.

28 Antes yo (Juan) les dije a ustedes:

“Yo no soy el Cristo”.

Ustedes escucharon esto.

Pero, Dios me envió para predicar.

Así, los corazones de las personas estarán listos.

Después el Cristo vendrá.

Las personas creerán que Jesús es el Cristo.

29 Yo tengo un ejemplo.

En una boda están el novio, la novia y el amigo del novio.

La novia se pone un vestido bonito para el novio, no para el amigo.

El amigo está feliz porque el novio se casa.

¿Qué significa este ejemplo?

En este ejemplo:

Las personas que creen en Jesús son la novia.

Jesús es el novio.

Yo (Juan) soy el amigo del novio.

Yo estoy feliz porque las personas creen en Jesús.

30 Jesús debe ser más y más importante.

Pero yo debo ser menos y menos importante.

3.31-34 Jesús es más importante que todo

(Juan continúa hablando)

31-34 Nosotros vivimos en el mundo y hablamos de cosas del mundo.

Jesús es más importante que todas las personas del mundo.

¿Por qué?

Porque

  • Dios envió a Jesús,
  • Jesús vino del cielo,
  • Jesús habla de su experiencia en el cielo,
  • Dios dio todo el poder del Espíritu Santo a Jesús y
  • Jesús habla las palabras de Dios.

Muchas personas no creen estas palabras.

Pero algunas personas sí creen.

Estas personas dicen:

“Dios dice la verdad”.

35 El Padre ama al Hijo (Jesús) y dio autoridad a Jesús para gobernar el universo.

36 Hay 2 grupos de personas.

Grupo 1

Las personas del Grupo 1

  • creen en el Hijo (Jesús) y
  • vivirán para siempre (en el cielo).

Grupo 2

Las personas del Grupo 2

  • no obedecen al Hijo (Jesús),
  • no vivirán para siempre y
  • sufrirán para siempre el castigo de Dios (en el infierno).